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jueves, 30 de marzo de 2017

King Crimson - Larks' Tongues in Aspic (1973) (40th Anniversary Series, CD+DVD-A, 2012)


Muchas veces me he preguntado por qué de la amplia discrografía de King Crimson mi preferido es Larks’ Tongues in Aspic. Realmente la respuesta es sencilla... no es que considere que sea su mejor disco. Es por el simple hecho que fue el primero que compré. La primer versión que obtuve fue en vinilo, y no era uno de sus últimos, pero fue el primero que conocí. Siempre son las primeras impresiones las que nos quedan impregnadas más profundamente. Aunque a través de los años comprendamos mejor las cosas, sean buenas o malas, son inolvidables. Cuando fuiste un adolescente que lo único que tenías para escuchar vinilos era un Winco porque en esa época reinaba el cassette podían pasarte muchas cosas, algunas no muy buenas. No estás consciente de la alta fidelidad, ni tan siquiera de la estereofonía. Así que vas a lo un amigo que tenía el equipo de tus sueños (hoy te das cuenta que no era tal, pero era un Audinac, que para muchos era el sumun) y entre los impresionantes bajos de Wetton notás en los pianísimos un horrible ruido de fritura.
Claro que tratás de pasarlo por alto, ignorarlo, y disfrutar de la música en toda su plenitud, pero al final te queda la inquietud y la bronca que te hayan vendido un disco usado, cosa totalmente habitual en una disquería del centro. Que si hubiera sido en una de barrio podrías haber logrado que escuchen tu reclamo, pero en una gran disquería no importás.
Entonces un genio de la radio dice que para sacarle el ruido de fritura nada mejor que ponerle aceite. Claro, hoy sabés que no se puede sacar el ruido porque es simplemente deterioro, pero la inocencia adolescente, inexperta cae en esa y cosas peores. Ni que decirte que tomás el consejo que te dan los “expertos” de un  programa de radio como palabra santa, y te pasa como con todo lo que hace rato proviene de los medios: terminás comiendo carne podrida. Pero fue una gran enseñanza para un adolescente: que te avives bien temprano en la vida que los medios de comunicación te engañan y los que “trabajan” en ellos no merecen el puesto que ocupan.
El disco quedó como recuerdo. Ninguna limpieza pudo sacarle la mugre que le dejó el aceite, que la púa levantaba graciosamente en su tránsito por el surco, al tratar de escucharlo en el Winco. Y naturalmente olvidarse de llevarlo a lo de tu amigo para escucharlo de vuelta, para no quedar como un tonto que lo único que iba a lograr era arruinarle la púa del “equipo de tus/sus sueños.”
Hasta aquí la anécdota juvenil y ahora la reseña de esta edición. 
Mientras la leemos podemos escuchar Larks' Tongues in Aspic Part I en la versión que nos ofrece DGM Live en Youtube.




martes, 31 de enero de 2017

King Crimson Live in Argentina (1994)

 
Esta es mi primer reseña y nunca creí que habría que hacer tanto trabajo de investigación para una simple publicación.
Claro que es fácil copiar y pegar material ajeno (hasta he visto que algunos ni siquiera dan los créditos a los autores de las reseñas originales). Así que la voy a hacer simple: algo de traducción del booklet e imágenes tomadas de THRAK BOX (King Crimson Live And Studio Recordings 1994-1997)
Elegí estos discos porque estuve allí y la pasé muy bien.
En notas del booklet leemos:

"Dado que habían tocado por última vez frente a una audiencia en 1984 en Le Spectrum en Montreal, la reforma de King Crimson fue por supuesto un evento significativo y especial. Como Tony Levin hizo una famosa broma a Robert Fripp en 1991: "Creo que un descanso de tres años está bien, pero siete años un poco largo". En el caso de Levin y el resto de sus colegas tendría que esperar un poco más que eso para que todo se caiga en su lugar.
Como Fripp escribió: "Tomé la decisión personal de poner King Crimson de nuevo en acción durante la segunda mitad de 1990, pero sin una idea clara de cómo podría ser.La imagen de una formación Double Trio apareció en un instante mientras estaba conduciendo más allá de nuestra Iglesia del pueblo hacia Salisbury una tarde en el Otoño de 1992. El doble trío no era lo que pretendía, esperaba, ni quería, pero confiaba en este punto de ver lo suficiente para actuar sobre él.
No fue hasta 1994 que el camino para el regreso de Crimson fue debidamente clarificado. Después de haber grabado el mini-álbum, VROOOM durante abril y mayo de ese año, siguió otras dos semanas de ensayos durante julio y agosto. Finalmente, el 22 de septiembre, el recién configurado Crimson llegó a Argentina para prepararse para una serie de shows que levantarían la cortina del próximo capítulo de la larga historia de la banda."