martes, 12 de septiembre de 2023

Cuando pensás que sos el centro del mundo

 Para una gran cantidad de personas que deambulan sobre este bendito planeta la Música es su alimento espiritual diario.

Pueda ser que no crean en un dios invisible, pero el Espíritu invisible de la música los impulsa a seguir adelante.

Puede que no tengan para comer, pero nada puede impedir que escuchen Música. Y aunque la música que escuchen no sea lo que tantos consideramos Música sino música “de segunda”, con minúscula, para ellos es algo que los motiva, los alegra, los entretiene. Tal vez sea lo único que conozcan.

Así como nosotros no comprendemos (o nos negamos a comprender esa música), ellos no comprenden, no les gusta o se niegan a escuchar y tratar de comprender nuestra Música.

Entonces terminamos estando separados por aquello que debiera unirnos.

Hace unos días se suscitó una polémica por los dichos de Lali Espósito sobre Javier Milei. La opinión de ella era sobre un político cuyas ideas no le agradan y le parecen peligrosas y perjudiciales para el interés general y él respondió diciendo que no sabe quién es ella, y que “Escucha a los Rolling Stones”. 

Así que me puse a pensar: “¿Cuál es el valor de “escuchar” a este o a aquel otro si lo que te inspira es tan engañoso que tu personalidad no mejora y te hace creer que sos superior a los demás?” “¿No es acaso tan perjudicial como cualquier droga adictiva?”

¿Cuál es el mérito de escuchar a los Rolling Stones…? 

¿En qué lo hace mejor o superior estéticamente a Milei sobre alguien que escucha a Lali Espósito (en este punto aclaro que no me interesan ni ellos ni ella, pero no es el asunto aquí lo que a mí me interese).

La verdad es que la mayoría de los que escuchan no pueden tocar música… no pueden tocar ni el timbre de la calle.

Sin embargo una horda de “personas”, la mayoría trolls de las redes sociales han emitido opinión sobre el tema: ¿qué valor tiene?

¿No es triste que hayamos llegado a este estado de cosas?

Y ahora mi comentario va hacia la imagen que ilustra esta nota:

El periodista Tucker Carlson entrevistó a Milei, y lo anunció en su Twitter con estas palabras:

“Javier Milei en Buenos Aires. Enemigo del Washington Post y probablemente el próximo presidente de Argentina”

Elon Musk, dueño de Twitter, contestó: Sería un gran cambio y luego volvió a tuitear diciendo: ¡Pensé que estabas hablando de Miley Cyrus!”

Hubo una oleada de respuestas al primer tuit de Elon, y no tantas al baldazo de agua fría que significó el segundo.

Si realmente Elon se confundió porque para él es más importante una cantante de segunda que un político de cuarta al que ni registra, si estaba jugando una de sus habituales bromas o menospreciando a Milei, o cuál fue el sentido de todo es un poco difícil de determinar porque Elon borró ambos tuits y no le respondió a ni a Milei ni a los que quisieron intervenir en la conversación respondiendo.




La cuestión es que todo pasó a ser un papelón para Milei, sus seguidores, los que repostearon (que es como se llama ahora al “retuitear”) o los que citaron a Elon.



La conclusión: nadie es tan importante como se cree.

Y... la MÚSICA es lo único que nos salvará...


Nota original de Blog Cuandoquieras... lo que sea


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