martes, 12 de septiembre de 2023

Cuando pensás que sos el centro del mundo

 Para una gran cantidad de personas que deambulan sobre este bendito planeta la Música es su alimento espiritual diario.

Pueda ser que no crean en un dios invisible, pero el Espíritu invisible de la música los impulsa a seguir adelante.

Puede que no tengan para comer, pero nada puede impedir que escuchen Música. Y aunque la música que escuchen no sea lo que tantos consideramos Música sino música “de segunda”, con minúscula, para ellos es algo que los motiva, los alegra, los entretiene. Tal vez sea lo único que conozcan.

Así como nosotros no comprendemos (o nos negamos a comprender esa música), ellos no comprenden, no les gusta o se niegan a escuchar y tratar de comprender nuestra Música.

Entonces terminamos estando separados por aquello que debiera unirnos.

Hace unos días se suscitó una polémica por los dichos de Lali Espósito sobre Javier Milei. La opinión de ella era sobre un político cuyas ideas no le agradan y le parecen peligrosas y perjudiciales para el interés general y él respondió diciendo que no sabe quién es ella, y que “Escucha a los Rolling Stones”. 

Así que me puse a pensar: “¿Cuál es el valor de “escuchar” a este o a aquel otro si lo que te inspira es tan engañoso que tu personalidad no mejora y te hace creer que sos superior a los demás?” “¿No es acaso tan perjudicial como cualquier droga adictiva?”